Los Trastornos del Aprendizaje constituyen un conjunto de problemas que interfieren significativamente en el rendimiento académico, dificultando el adecuado progreso del niño y la consecución de las metas marcadas en los distintos planes educativos.

Estos trastornos surgen de alteraciones de los procesos cognoscitivos. Es probable que exista alguna alteración biológica secundaria, sin embargo, lo que los caracteriza es que el déficit se plantea en un área muy concreta. Los más habituales son los que hacen referencia a la adquisición de la lectura (dislexia), a la escritura (disgrafía) y al cálculo (discalculia).

Hay que advertir que suelen pasar desapercibidas en un primer momento ya que los niños, como se ha apuntado, no tan sólo no presentan problemas en otras áreas sino que su rendimiento en ellas puede ser superior a la media. Lo que sí suele producirse, es que este tipo de déficits específicos, estén acompañados de otros trastornos del habla o lenguaje e incluso de conducta (TDAH), así como problemas emocionales secundarios y alteraciones en la dinámica familiar:

  • Bajo rendimiento escolar.
  • Falta de motivación.
  • Falta de atención, concentración y/o memoria
  • Dificultades en la lectoescritura y el cálculo.
  • Dificultades de comprensión.